Pasta cremosa de gambas con mozzarella

7 de marzo de 2021

¡Seguro que nada grita más marisco mediterráneo que la pasta de gambas!

Además de los helados, las gambas son una de las cosas que me gusta tener almacenadas en mi congelador. Las gambas se descongelan muy rápidamente, puedes comprarlas ya limpias y desvenadas y, lo más importante, se cocinan muy rápido. ¡Es difícil superar eso!

Las gambas son una gran fuente de proteínas magras, vitaminas y minerales, y personalmente creo que deberían estar en tu mesa al menos dos veces al mes.

Me encanta tener gambas a mano para esos días en los que no sé qué cocinar. Las uso para unos fáciles tacos de gambas ennegrecidas o las combino con pasta y hago un plato como éste: pasta cremosa de gambas con mozzarella.

He hecho muchas recetas con gambas, como el pesto de marisco y los tacos de gambas, pero ésta realmente destaca.

Hay algo mágico cuando se combinan la pasta penne, las gambas y el queso mozzarella. El plato se enriquece aún más con los jugosos tomates. Si tienes un poco de albahaca fresca, llevarás este plato a la perfección absoluta.

¡Pongámonos a cocinar!

Cómo elegir las gambas perfectas

Las gambas son un marisco muy popular, pero como hay diferentes especies y diferentes métodos de conservación, pueden ser fantásticamente confusas.

Peladas, desvenadas, con cola o sin cola… son sólo algunos de los tipos que puedes encontrar, y aún no hemos llegado a las opciones de tamaño.

1. Elige un tamaño

Lo primero que hay que saber al comprar gambas es elegir el tamaño que quieres. El tamaño de una gamba se mide por el número de gambas individuales que se necesitan para formar una libra.

Una etiqueta de 18/20 significa que hay entre 18 y 20 gambas en una libra. A veces, hay una marca abreviada; por ejemplo, "U10", que significa que hay menos de 10 de estas gambas en una libra.

2. Asegúrate de que es de calidad fresca

Después de elegir el tamaño, es el momento de comprobar la frescura.

Con las gambas congeladas lo único que puedes hacer es comprobar la etiqueta y la fecha de caducidad.

Con las gambas frescas hay algunas cosas en las que fijarse. En primer lugar, debes fijarte en el aspecto general y el olor. No quieres gambas que huelan a amoníaco.

También querrás evitar las gambas que estén blandas, viscosas o que se deshagan.

Además, fíjate en las manchas negras de las gambas. Esas manchas se llaman melanosis y muestran los niveles de oxidación. Al igual que ocurre con los aguacates o las manzanas que se oscurecen, no es una señal de que esas gambas estén mal, pero sí de que podrían estar más frescas.

3. ¿Gambas frescas o congeladas?

Esta decisión es muy sencilla.

Si tienes acceso a gambas frescas, cómpralas para obtener un alimento de la mejor calidad. Si no tienes acceso, las congeladas seguirán funcionando como magia.

Qué pasta utilizar

Para esta receta he utilizado pasta penne normal, pero también puedes utilizar pasta integral o el tipo de pasta que desees.

Pero hay algunas reglas que deberás seguir, tanto para este como para cualquier otro plato de pasta:

La pasta corta, como los penne, los fusilli o las pajaritas, se utiliza cuando tienes ingredientes más grandes que se mezclarán con la pasta y la salsa, como en este plato. Este tipo de pasta, como habrás notado, tiene las formas adecuadas o pequeñas hendiduras que ayudan a capturar la salsa.

Estas pastas son perfectas para este plato de pasta con gambas y mozzarella. Así que, si quieres, puedes utilizar fusilli o pajarita. Sólo asegúrate de cocerlos en una olla con agua salada que, según algunos cocineros, tiene que ser salada como el mar.

La pasta larga, como los espaguetis y los linguini, se utiliza para platos que requieren una salsa sedosa, como la salsa de tomate, o en platos en los que la pasta debe atrapar sólo un poco de los ingredientes, como la carne picada. Por lo tanto, si vas a hacer pasta a la boloñesa, elige linguini o espaguetis.

Qué tomates utilizar

Los tomates frescos o los tomates cherry secados al sol son buenas opciones para este plato.

Yo utilicé tomates cherry frescos porque tenía algunos en la nevera, pero si tienes tomates secos en aceite también serán perfectos.

En este punto no hay reglas. Sólo tienes que elegir el ingrediente que tengas disponible y que mejor se adapte a tus preferencias personales.

Qué mozzarella elegir

La mozzarella predesmenuzada, en forma de tronco o en forma de bolas de mozzarella en salmuera: hay muchas opciones.

Yo siempre utilizo mozzarella fresca en forma de tronco, ya que tiene una cantidad adecuada de humedad. La mozzarella predesmenuzada puede estar demasiado seca, mientras que la mozzarella en salmuera puede aportar demasiado líquido.

Sin embargo, puedes utilizar mozzarella de leche de vaca o de búfala, según tus preferencias.

Cómo hacer una pasta de gambas con mozzarella cremosa

Paso 1

Empieza a cocer la pasta según las instrucciones del paquete.

Mientras tanto, calienta el aceite de oliva en una sartén.

Añade el ajo y cocínalo durante 30 segundos. Añade las gambas y cocina 1 minuto por cada lado. Retira las gambas y apártalas.

Pasta cremosa de gambas con mozzarella

Paso 2

En la misma sartén, añade los tomates cherry y cocínalos hasta que estén blandos.

Añade la nata (mitad y mitad) y ponla a hervir a fuego lento.

Pasta cremosa de gambas con mozzarella

Paso 3

Añade las especias y el queso mozzarella.

Cocina hasta que el queso se derrita.

Pasta cremosa de gambas con mozzarella

Paso 4

Escurre la pasta y añádela a la salsa de queso. Añade las gambas y remueve para combinarlas.

Sirve caliente, espolvoreado con albahaca fresca picada, copos de pimienta roja o las hierbas que desees.

Pasta cremosa de gambas con mozzarella
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