Galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo

6 de noviembre de 2020

Hay pocas cosas mejores que el olor de unas suaves y mantecosas galletas de azúcar cociéndose en el horno. Si buscas galletas de azúcar con un borde crujiente y un centro cálido y masticable, asegúrate de omitir el bicarbonato o la levadura en polvo.

En su lugar, añade más azúcar y aumenta la temperatura de tu horno para conseguir esa delicia de vainilla extra-masticable.

¿Por qué es ésta la mejor receta de galletas de azúcar?

Hay una batalla interminable entre las galletas de azúcar suaves y esponjosas y las finas y crujientes. Para mí, las mejores galletas son las que tienen bordes crujientes y una bonita forma plana. Me encantan las galletas recortadas que no sólo brillan por su sabor sino por su aspecto.

La clave está en equilibrar los ingredientes cruciales: la mantequilla y el azúcar.

Para las galletas más blandas, añadirás más mantequilla, y para las crujientes, añadirás más azúcar. Estos dos ingredientes son los que más influyen en la textura de las galletas, aunque en realidad hay mucho más, ya que hornear es una gran experiencia científica.

¿Puedo hacer galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo?

¡Sí puedes! Esta es una receta con huevos, y los huevos también actúan como agente leudante.

Además, las galletas no se extenderán demasiado como lo harían con el agente leudante. Otra ventaja es que no tendrán el mal regusto que pueden tener algunos productos con bicarbonato o polvo.

Cómo evitar que las galletas se separen

¿Alguna vez has horneado tus galletas y has acabado con una gran galleta gigante? Sí, a todos nos ha pasado. Aunque ese gran montón es delicioso, no es muy agradable a la vista. Entonces, ¿cómo podemos evitarlo?

Uno de los trucos es omitir el agente leudante. Los agentes leudantes harán que tus galletas suban y se extiendan por la bandeja del horno.

El segundo truco consiste en enfriar la masa antes de hornearla. Una vez que tengas la masa hecha, envuélvela en un plástico y enfríala durante 1 hora.

Después de enrollar y cortar las galletas, es el momento de enfriarlas por segunda vez. Esta segunda parte de enfriamiento es más corta y sólo dura 15 minutos.

Esto te asegurará no sólo la buena forma sino también la textura ideal. La masa enfriada es más escamosa y con un centro masticable.

¿Serán planas estas galletas?

Serán planas tanto como tú quieras. Todo depende de cuánto se extienda la masa.

Yo siempre extiendo mis galletas con un grosor de ¼ de pulgada. Gracias al huevo y a la mezcla esponjosa de mantequilla y azúcar, las galletas subirán un poco, pero no serán duras.

Obtendrás unas galletas agradables y hojaldradas, con un centro masticable y bordes crujientes.

La ciencia que hay detrás de las galletas perfectamente horneadas

Mantequilla: la mantequilla es un ingrediente clave para las galletas. No sólo porque da un rico sabor, sino que la mantequilla es también la razón principal por la que tus galletas se extenderán. Aun así, querrás controlar esa extensión. La masa enfriada con mantequilla en su interior se extenderá más lentamente durante el tiempo de horneado. Además, asegúrate de remover bien la mantequilla, para que se incorpore uniformemente dentro de la masa.

Huevos: los huevos aportarán humedad y agua, que acabarán evaporándose durante el horneado. Si quieres galletas más altas, puedes añadir una clara de huevo adicional. Si quieres unas galletas más duras, añade una yema de huevo extra.

Azúcar: si buscas una galleta crujiente, utiliza azúcar blanco. El azúcar moreno tiene más humedad y esas galletas serán más blandas. A algunos también les gusta la combinación de ambos, pero es una cuestión de gusto personal.

Harina: puedes utilizar harina de uso general o de pastelería. Yo siempre utilizo harina común, ya que las galletas hechas con este tipo de harina aguantan mejor la forma. Las galletas hechas con harina de pastel pueden ser más blandas y a menudo se deshacen al levantarlas de la bandeja de galletas.

Medición - No puedo insistir lo suficiente en la importancia de la medición. Mientras que los platos salados pueden aguantar algunos errores, con los postres no se puede jugar. Al hacer cualquier tipo de postre, debes medir todo correctamente. Así te asegurarás de obtener los resultados deseados.

Tamaño: el tamaño es realmente importante aquí. El tamaño influye en el tiempo necesario para hornear correctamente las galletas. Si tienes que hornearlas durante más tiempo, podrían quedar demasiado firmes y secas.

Horneado - la temperatura ideal es de unos 350F. Cualquier temperatura inferior sólo resecará las galletas, mientras que una temperatura más alta quemará el azúcar dentro de las galletas.

Enfriamiento - aunque mucha gente lo descuida, el enfriamiento es una parte muy importante. El periodo de enfriamiento permitirá que la masa de las galletas se asiente un poco antes de que puedas transferirlas con seguridad a un plato de servir. Deja siempre que las galletas se enfríen un poco antes de servirlas.

Cómo hacer galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo

Paso 1

En un bol, bate la mantequilla y el azúcar hasta que estén esponjosos.

Galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo

Paso 2

Añade el huevo y la vainilla. Bate hasta que esté suave.

Galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo

Paso 3

Añade la harina y la sal. Remueve hasta que la masa se una.

Cubre la masa con una lámina de plástico y refrigera durante 1 hora.

Precalienta el horno a 350F. Forra una bandeja para galletas con papel de pergamino.

Extiende la masa y recórtala con un cortador de galletas. Yo utilizo un cortador de galletas de 5 cm.

Galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo

Paso 4

Coloca las galletas en una bandeja para hornear y refrigera durante 15 minutos.

Hornea las galletas durante 8-12 minutos.

Galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo

Paso 5

Deja enfriar las galletas en una rejilla antes de servirlas.

Galletas de azúcar sin bicarbonato ni polvo
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