Galletas de avena con mantequilla marrón

17 de abril de 2021

Cuando se trata de galletas, es difícil superar una tanda de galletas de avena recién horneadas, especialmente cuando están enriquecidas con mantequilla marrón.

Las galletas de avena son un clásico atemporal. Son una de esas delicias dulces que muchos disfrutamos desde la infancia.

Las galletas de avena son perfectas para realizar sutiles variaciones. Desde la clásica combinación de avena y pasas hasta las variaciones de textura, dulzor e incluso picante, la avena sólo pide que se experimente con ella.

Sin embargo, para mí hay ciertos elementos que son absolutamente cruciales para que una galleta de avena sea realmente buena.

Las mejores galletas de avena, en mi humilde opinión, son las que son suaves y masticables en el centro, pero un poco crujientes en los bordes. Son perfectas cuando están tachonadas de avena a la antigua y acompañadas de ese delicioso aroma a mantequilla marrón. De eso se trata esta receta.

Mordisco a mordisco, el sabor de estas galletas de avena con mantequilla marrón es una cálida mezcla de avena con nueces y mantequilla marrón, y toques de vainilla.

Ya tengo hambre sólo de pensarlo. Así que empecemos.

Elegir la avena adecuada

Hay una gran selección cuando se trata de la avena. Puede que toda la avena sea deliciosa a su manera, pero no toda la avena es igual cuando se trata de galletas.

La avena cortada al acero, la avena integral y la avena rápida son realmente estupendas y constituyen un delicioso desayuno, pero cuando se trata de las galletas, éstas no son tus amigas.

Cuando elijas la avena para las galletas de avena, opta por la avena tradicional. Estos discos planos y algo redondeados mantendrán una forma perfecta durante el horneado y aportarán la masticabilidad deseada a las galletas, tanto si se trata de las perfectas galletas de avena con mantequilla marrón como de una tanda de galletas sin cocción con un toque.

Cómo obtener más sabor de la avena

La avena en sí misma tiene un sabor algo insípido, al menos para mí. Sin embargo, una vez horneada, muestra toda su belleza.

Aun así, si quieres ir un paso más allá y hacer unas galletas realmente excepcionales, puedes tostar la avena. Si ya lo haces, ¡ya sabes de qué estoy hablando!

Antes de empezar a hacer galletas de avena, extiende la avena en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino. Tuesta la avena en el horno, a 375 Fahrenheit durante 15-20 minutos.

Esto hará que la avena adquiera un color marrón dorado y un mayor aroma a nuez. Este sencillo paso realmente marca la diferencia, así que te recomiendo que lo pruebes.

Mantequilla dorada

La mantequilla marrón sabe mucho mejor que la mantequilla normal. Lo mejor es que no tienes que añadir nada para mejorarla.

Dorar la mantequilla es una tarea de cocina sencilla, pero los resultados son impresionantes. Todo lo que tienes que hacer es cocer la mantequilla a fuego lento hasta que los sólidos de la leche se caramelicen y eso dará a la mantequilla un aroma increíble.

Al hacer mantequilla marrón, ocurren dos cosas:

Primero, el agua se vaporiza, y al final tienes un sabor más fuerte a mantequilla. En segundo lugar, los sólidos lácteos de la mantequilla se caramelizan, aromatizando la mantequilla con su riqueza de frutos secos.

Cuando la mantequilla se dore, verás los sólidos lácteos caramelizados en su interior. Si piensas almacenar la mantequilla, puedes dejar estos sólidos dentro, ya que liberarán más sabor. Si vas a utilizar la mantequilla directamente, puedes colarla con un colador.

Cómo dorar la mantequilla

Así es como hago mi mantequilla dorada (utilizando 1 taza, sin sal):

  1. Derrite la mantequilla en una sartén o cacerola clara a fuego medio. Haz girar la sartén de vez en cuando para asegurarte de que la mantequilla se calienta uniformemente.
  2. A medida que la mantequilla se derrita, empezará a hacer espuma. El color cambiará de amarillo, a dorado y, finalmente, a marrón (como el color de las migas de galletas graham).
  3. Una vez que la mantequilla esté dorada, retírala del fuego y pásala a un bol resistente al calor.
  4. Una vez que la mantequilla esté fría al tacto, asegúrate de colarla, si la utilizas enseguida. Si has dorado más mantequilla, puedes guardarla en un tarro hasta cinco días a temperatura ambiente, o en el frigorífico hasta 2 semanas.

Nota: Cuando hagas mantequilla dorada, elige una olla de color claro -blanco, gris piedra, gris claro o algo similar- porque en las ollas oscuras no podrás ver el verdadero color de la mantequilla.

Cómo hacer galletas de avena con mantequilla marrón

Paso 1

Dora la mantequilla: Derrite la mantequilla en una cacerola a fuego medio. Cocina la mantequilla hasta que se vuelva marrón, como las galletas graham.

Cuela la mantequilla una vez cocida y mide ¾ de taza.

Galletas de avena con mantequilla marrón

Paso 2

En un bol, bate la mantequilla dorada, el azúcar, la vainilla y los huevos.

Galletas de avena con mantequilla marrón

Paso 3

Incorpora la harina, la levadura en polvo y los copos de avena.

Remueve hasta que se combinen. Cubre la masa con un envoltorio de plástico y refrigera durante 20 minutos.

Galletas de avena con mantequilla marrón

Paso 4

Precalienta el horno a 350 Fahrenheit. Forra una bandeja para galletas con papel pergamino.

Forma las galletas en 12 bolas. Coloca las bolas en la bandeja para galletas y presiona cada una de ellas con los dedos limpios o con el dorso de la cuchara.

Hornea durante 20 minutos.

Deja enfriar las galletas en una rejilla antes de servirlas. Guarda las sobras en un recipiente hermético.

Galletas de avena con mantequilla marrón
Galletas de avena con mantequilla marrón
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