Tarta de queso ricotta sin hornear

14 de marzo de 2021

La tarta de queso no debería ser nunca una fuente de nada más que de puro disfrute. Sin estrés, sin desorden y sin frustraciones, sólo una bondad de ensueño y decadente, dulce y ligeramente quesosa.

Hacer la tarta de queso perfecta es fácil y difícil a la vez. Es fácil porque siempre puedes hacer una belleza sin hornear, pero puede ser difícil porque hay varias cosas que pueden salir mal si no sabes lo que estás haciendo.

Pero podemos arreglar eso y hacer que prepares deliciosos postres en un abrir y cerrar de ojos.

Así que vamos a dividir todo el proceso en trozos sencillos, antes de que te prepares para regalarte unos trozos de tarta de queso.

¿Cuál es el mejor queso para usar?

Para esta receta utilicé una mezcla de queso ricotta y queso crema normal.

Si has leído mi receta de tarta de queso con kiwi, ya sabes que necesitas un queso crema con toda la grasa para que cualquier tarta de queso sin hornear tenga éxito.

En cuanto a la ricotta, debes asegurarte de elegir un queso de alta calidad. ¿Qué se considera un requesón de calidad? Un requesón de calidad debe ser cremoso y denso, con un sabor lácteo fresco.

Por desgracia, muchos quesos ricotta tienen una textura granulada o acuosa. Elige las mejores marcas y busca siempre una ricotta con toda la grasa, ya que tiene mejor sabor que las opciones con menos grasa.

Si te gusta el resultado de esta receta, ¡seguro que también te encantará mi receta de tarta italiana de ricotta y limón!

Una tarta de queso necesita algo más que queso…

Incluso una deliciosa y cremosa ricotta y el queso crema completo necesitan algo de ayuda para convertirse en una deliciosa tarta de queso.

La mayoría de las recetas añaden nata agria o nata espesa sólo para suavizar la textura del queso. Puedes utilizar cualquiera de las dos.

Otra cosa estupenda para añadir es el zumo de limón. Eso es lo que he utilizado para esta receta, junto con un poco de miel. Todo ello hizo que la mezcla de mi tarta de queso fuera perfectamente suave. Qué bueno.

Consejos para hacer la corteza

Esta es una corteza bastante sencilla, pero satisfactoria, hecha con galletas digestivas molidas y mantequilla. Hay dos pasos clave a la hora de hacer la corteza:

  • Al combinar la mantequilla y las galletas digestivas, asegúrate de que tienes una mezcla húmeda similar a la arena. Cualquier cosa más seca o con más líquido no dará los resultados deseados.
  • Una vez que la corteza esté en el molde de resorte, presiónala firmemente. Puedes presionar la corteza con el dorso de la cuchara o con el fondo de un vaso. Así te asegurarás de que la corteza quede bien firme y que no se rompa al cortarla en rodajas.

¿Qué más se puede utilizar para hacer la corteza?

Cualquier corteza de tarta de queso clásica se hace simplemente combinando algún tipo de galletas molidas y mantequilla.

Sólo tienes que asegurarte de que las galletas no estén ni demasiado molidas ni demasiado troceadas. Si quieres hacer una corteza de chocolate, puedes utilizar galletas de chocolate o mi favorita: galletas Oreo desmenuzadas.

Consejos para la tarta de queso sin hornear

  1. Asegúrate de que el queso esté a temperatura ambiente.

Tener el queso a temperatura ambiente te asegurará una mezcla suave al final. El queso que esté demasiado firme no se mezclará bien; tendrás trozos de queso en tu tarta.

  1. No mezcles demasiado el queso.

Como con casi todo en la repostería, es importante no mezclar demasiado los ingredientes. Cuanto más los mezcles, más aire se incorporará y, una vez asentado el pastel, tendrá agujeros de aire en su interior.

  1. Enfría el pastel.

Una vez que tu pastel esté en la forma de resorte, es importante que lo enfríes bien. Esto garantizará que el pastel se reafirme y que los sabores se desarrollen. Enfría el pastel durante toda la noche.

También puedes enfriar el pastel en el frigorífico durante 4 horas, más sólo 20 minutos en el congelador, si quieres acelerar el tiempo de espera. No recomiendo más, porque el queso puede volverse arenoso.

Consejos para servirla

Una tarta de queso ya es algo bonito, así que me gusta que ésta sea sencilla: Simplemente cubrí mi tarta con fresas frescas y un poco de galletas digestivas molidas.

La tarta de queso se puede servir con casi cualquier tipo de fruta. Siempre puedes cubrir la tarta con una mermelada afrutada, chocolate o frutos secos picados. A veces, me gusta cocinar bayas frescas con un poco de miel y zumo de limón y rociarlas sobre la tarta.

Cómo hacer una tarta de queso ricotta sin hornear

Paso 1

Haz la corteza: Derrite la mantequilla en el fuego o en el microondas.

En un bol, combina la mantequilla y las galletas digestivas molidas. Remueve hasta que tengas una textura similar a la de la arena húmeda. Presiona la corteza en un molde con forma de resorte, forrado con papel de hornear.

Tarta de queso ricotta sin hornear

Paso 2

Haz el relleno: En un cuenco, bate la ricotta y el queso crema.

Añade la miel, el zumo de limón y la ralladura de limón. Bate hasta que empiece a estar suave.

Tarta de queso ricotta sin hornear

Paso 3

Coloca la mezcla de queso sobre la corteza preparada.

Enfría la tarta durante toda la noche.

Antes de servirla, saca la tarta del molde de primavera y pon encima fresas frescas y galletas digestivas molidas.

Tarta de queso ricotta sin hornear
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