¿Cuánto tiempo se puede congelar el salmón?

23 de julio de 2022
Salmon

El pescado se sirve mejor caliente y se conserva mejor en el frigorífico, pero cuando se trata de congelarlo a largo plazo, ¿cómo se comporta el salmón?

La gente suele comprar salmón con la intención de cocinar el pescado de una sola vez en lugar de repartirlo en porciones a lo largo de la semana.

Cocinar un pescado entero puede ser engorroso y almacenar un pescado cocinado es mucho más difícil que almacenar el salmón crudo, por lo que es una gran idea congelar adecuadamente grandes porciones del mismo.

¿Cuánto tiempo se puede congelar el salmón? Puedes conservar el salmón fresco en una bolsa hermética apta para el congelador durante unos 3-6 meses. El salmón puede conservarse en el frigorífico unos 3-4 días antes de que se estropee. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas cosas clave antes de guardar el salmón en el congelador.

Lee a continuación para saber más sobre cómo guardar el salmón, cómo descongelarlo y cómo guardar correctamente los platos de salmón cocinados para que sepan bien incluso después de varias semanas.

Congelar el salmón

El salmón es conocido por su maravillosa textura, su sabor equilibrado y su hermoso color, y la clave para conservar con éxito este pescado es tener en cuenta todas estas características.

La congelación elimina el exceso de agua dentro de la carne, lo que detiene o ralentiza el crecimiento de las bacterias mortales.

Pero todo esto tiene un precio: ¡la carne puede perder su frescura y también puede volverse notablemente menos sabrosa! Esto ocurre debido a la cristalización del agua dentro y sobre la superficie del pescado.

El pescado crudo tiene un contenido de humedad perfectamente equilibrado, pero cuando lo congelas, las moléculas de agua se expanden y escapan a través de las fibras de la carne mediante el proceso de sublimación, que daña la carne y deja el pescado seco.

Este daño, junto con el efecto del oxígeno sobre las enzimas de la carne, provoca una importante degradación con el tiempo. El resultado es una carne de pescado de aspecto apagado y menos sabrosa.

Hay muchas formas de ralentizar este proceso, pero la palabra clave es "ralentizar". Incluso con técnicas de refrigeración y congelación de nivel industrial, sólo puedes ralentizar el proceso de deterioro y no evitarlo por completo.

En cuanto el pescado salga del congelador y se descongele, volverá a ser susceptible a los factores ambientales y, sin un almacenamiento adecuado, el pescado será aún más propenso a desarrollar bacterias.

Afortunadamente, hay algunas cosas que puedes hacer para evitar el deterioro irreversible.

¿Cuánto dura el salmón en el congelador?

El salmón puede conservarse en el congelador hasta 3-5 meses, pero hay que seguir algunos pasos para prolongar adecuadamente su tiempo de conservación.

Consejos y trucos

En primer lugar, hay que limpiar bien el salmón antes de guardarlo en el congelador.

Limpiar la sangre, los residuos o las espinas sueltas hará que se conserve mejor, ya que no tendrás que esperar a que se descongele el pescado para limpiarlo antes de cocinarlo.

En segundo lugar, hay que secar el pescado completamente. La mejor manera de hacerlo es utilizar una toalla de papel.

Da unas palmaditas al pescado por todos los lados y déjalo unos 5 minutos en la nevera. Saca el pescado y dale otra palmadita antes de envolverlo en un plástico apto para el congelador.

El plástico actuará como amortiguador y evitará que el pescado se queme en el congelador. Recuerda que las quemaduras por congelación se producen cuando los alimentos pierden humedad y desarrollan manchas oscuras debido a la presencia de oxígeno y a la ausencia de humedad.

Para reducir el impacto de la quemadura por congelación, tendrás que envolver bien el pescado y meterlo en una bolsa de congelación hermética. La bolsa deberá colocarse en la parte trasera del congelador, lejos de la puerta.

Si guardas el pescado cerca de la puerta, puede sufrir cambios de temperatura al abrirse y cerrarse la puerta. El objetivo es mantener el pescado a una temperatura de 0°F durante el mayor tiempo posible.

Existe un debate común en la comunidad de almacenamiento de alimentos en el que algunos afirman que los alimentos pueden almacenarse a 10-20 °F para evitar que se quemen en el congelador y, al mismo tiempo, evitar que la carne se estropee.

Sin embargo, si sigues las indicaciones de los Centros de Control de Enfermedades (CDC), verás que recomiendan que cualquier tipo de carne se almacene a 0°F.

Esto se debe a que el crecimiento bacteriano se ralentiza y la mayoría de las bacterias se vuelven inactivas a temperaturas de congelación.

¿Afecta esto a la calidad del pescado? Puede que sí, pero lo mantiene seguro a largo plazo. Esta es una advertencia básica de la conservación de la carne, pero es una compensación necesaria para mantener la carne lo más segura posible.

Además, los consejos que hemos mencionado anteriormente reducirán en gran medida las quemaduras por congelación y también mantendrán la carne de pescado intacta durante su almacenamiento.

Descongelar el salmón congelado

La descongelación de la carne de pescado es otro reto, porque querrás que la carne conserve la mayor parte de su textura y sabor.

Hay muchas formas de descongelar la carne, pero la peor y, por desgracia, la más habitual, es dejarla reposar en la encimera hasta que se derrita.

Esto puede parecer una forma lógica de derretir el pescado congelado, pero hay más de lo que parece cuando se trata de este método. Para empezar, el pescado estará expuesto al medio ambiente en cuanto salga del congelador.

Al descongelarse, el hielo se derretirá y hará que el pescado se hidrate. La presencia de humedad y oxígeno probablemente creará un entorno muy adecuado para el crecimiento bacteriano.

Con el tiempo, el pescado alcanzará la temperatura ambiente, y para entonces el proceso de crecimiento bacteriano ya habrá comenzado. Además, en ese momento el pescado empezará a perder su textura y, lo que es más importante, su sabor, debido también al exceso de humedad.

Por eso, la mejor manera de descongelar el salmón es mantenerlo en el frigorífico durante toda la noche o descongelarlo en el microondas utilizando los ajustes de descongelación.

Esto evitará el crecimiento bacteriano y también permitirá que el pescado conserve la mayor parte de su sabor, color y textura.

Una vez descongelado el pescado, puedes cortarlo en rodajas o simplemente cocinarlo tal cual. Si quieres marinar el pescado, te recomendamos que le añadas todas las especias y hierbas y que luego lo metas en la nevera según lo necesites.

Por término medio, el salmón descongelado se mantendrá fresco durante unos 2-3 días en la nevera. Evita volver a congelar el pescado una vez fuera del congelador.

Esto hará que el salmón pierda aún más humedad y, en consecuencia, será aún menos sabroso y fresco.

Un buen consejo sería cortar el salmón crudo en rodajas o crear cajas individuales con el número justo de rodajas o filetes para evitar volver a congelar el pescado.

Además, como mejor práctica, nunca congeles un pescado marinado en el congelador, ya que hará que el pescado se ablande y las hierbas y especias perderán gran parte de su sabor al congelarse también.

Te garantizamos que marinar un pescado crudo descongelado sabrá mucho mejor que un pescado congelado previamente marinado.

Comprobación de los signos de deterioro

El pescado tiene fama de estropearse sin previo aviso. Por eso hay que tener mucho cuidado cuando se trata de pescado congelado.

Aunque mantengas el pescado congelado durante unos meses a la temperatura adecuada, debes comprobar si se estropea, lo que puede ocurrir por varias razones.

Por ejemplo, la apertura y el cierre continuos de la puerta del congelador pueden dar lugar a importantes discrepancias de temperatura que pueden no parecerte gran cosa, pero que repercutirán en la conservación del pescado.

Además, a veces los congeladores pueden funcionar mal y otras veces pequeños errores pueden pasar factura, como si la puerta del congelador se quedara entreabierta por un atasco.

Pueden pasar muchas cosas en 3-6 meses, así que si sacas el pescado después de todo el periodo de almacenamiento, te recomendamos encarecidamente que lo inspecciones antes de usarlo.

Aquí tienes algunas formas de saber si el pescado se ha estropeado:

Decoloración

La decoloración puede deberse a las quemaduras del congelador, pero en la mayoría de los casos se ve como un color blanquecino inocuo o manchas secas en la superficie del pescado. Estos cambios no indican deterioro, sino que son más bien un indicador de calidad.

Los signos de decoloración grave son un color apagado y gris o una mancha negra. Estos cambios indicarían que el pescado se ha estropeado. Si esto ocurre, te recomendamos que tires todo el pescado en lugar de cortar la sección afectada.

Aunque el pescado parezca estar bien por el otro lado, es posible que las bacterias ya se hayan infiltrado en todo el pescado. Confía en nosotros, ¡no quieres enfermar por un salmón en mal estado!

Olor

El salmón huele como el océano, con un aroma ligeramente salado y a pescado. Si percibes un olor demasiado fuerte a pescado o pútrido, lo mejor es descartar el pescado entero.

Pueden aparecer algunos olores a medida que el pescado se descongela, lo cual es normal, pero incluso entonces no deberías sentir ningún olor desagradable. Por ejemplo, el pescado descongelado tendrá un olor a pescado y salado ligeramente pronunciado, pero no olerá como si se hubiera estropeado.

La descripción de un pescado podrido puede ser difícil de explicar, pero te garantizamos que lo reconocerás cuando lo huelas.

Baba

Un salmón sano y seguro para el consumo nunca será viscoso.

Piensa en la primera vez que preparaste el pescado antes de meterlo en el congelador. ¿Notaste entonces alguna baba?

Eso es porque el salmón no desarrolla ninguna película ni baba, así que si notas estos cambios en la superficie de la carne, es posible que tengas que desecharla.

La textura del salmón es suave, húmeda, pero nunca viscosa o pegajosa. La baba se desarrolla cuando las bacterias se han apoderado de la superficie de la carne, lo que es más frecuente en el pescado que se ha descongelado en el mostrador durante más de 6 horas.

Textura

Como ya hemos dicho, el salmón tiene una textura firme y nunca será blanda o excesivamente suave. Una buena prueba de su textura sería presionar el cuerpo del pescado en cualquier punto. Si la piel rebota, eso indicaría que el pescado es seguro para comer.

Si presionas el pescado y deja una hendidura que no rebota, tira la carne sin inspeccionarla más.

Una textura suelta es habitual en el pescado congelado, pero cuando la superficie del pescado deja una hendidura, es un signo claro de deterioro.

Espuma durante la cocción

Esto es poco frecuente, pero se sabe que ocurre con algunas carnes mal almacenadas.

A veces, aunque no notes todos los signos de deterioro anteriores, el salmón puede estar en peligro y un signo revelador de ello se manifestará cuando cocines la carne.

Esta es la etapa final del proceso de detección. Vigila si hay algún residuo de espuma en la parte superior de la olla mientras cocinas el salmón. Esto se puede ver cuando hierves el pescado en un curry o lo añades a una sartén para dorarlo.

Si se forma espuma alrededor del pescado que no ha sido marinado, eso indicaría que la carne se ha estropeado.

Recuerda que el salmón fresco o almacenado correctamente nunca creará ningún tipo de espuma, ¡sobre todo si sólo lo doras en una sartén!

Conclusión - Una lista de comprobación para almacenar el salmón

Hay muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de congelar el salmón.

Aunque pueden ser muchas cosas, una vez que adquieras el hábito de almacenarlo de esta manera, podrás guardar fácilmente la carne de pescado a largo plazo sin temer por tu seguridad.

Aquí tienes todos los puntos resumidos:

Aspecto Congelar el salmón
Envasado en el congeladorLavar, secar y luego envolver el salmón en papel de aluminio antes de añadirlo a una bolsa hermética apta para el congelador
Temperatura ideal para la congelación0°F
Temperatura ideal para la refrigeración40°F
Tiempo de almacenamiento (condiciones ideales) - Congelador3-5 meses
Tiempo de almacenamiento (condiciones ideales) - Frigorífico3-4 días
Método de descongelaciónDescongela en la nevera durante la noche o en el microondas
Precauciones Comprueba si se estropea antes de usarlo
Problemas comunes pero aceptables durante la congelaciónLigera decoloración debido a la quemadura por congelación, textura seca y un sabor menos impactante

Preguntas relacionadas

Ahora que lo sabes todo sobre el almacenamiento del salmón y las mejores prácticas para una experiencia culinaria segura, ¡aquí tienes algunas preguntas relacionadas!

¿Se puede cocinar directamente el salmón congelado?

Sí, pero depende de cómo quieras cocinar el salmón.

Por ejemplo, puedes trabajar directamente con trozos de salmón congelado si quieres escaldar el pescado o hacer salmón escalfado.

Sin embargo, cuando se trata de asar a la parrilla, sería mejor que esperaras un poco antes de añadirlo a la sartén para que el pescado se cocine uniformemente.

También puedes freír directamente el pescado congelado, pero se producirían peligrosos derrames y salpicaduras, por lo que te recomendamos que descongeles el salmón antes de utilizarlo.

¿Se puede congelar cualquier carne de pescado de la misma manera?

Sí, todos los tipos de carne de pescado pueden congelarse de la misma manera, pero algunos pueden requerir un poco más de ajuste que otros.

Por ejemplo, el pescado azul (como las sardinas, la trucha o el arenque) puede tener ligeras diferencias de textura y también puede desarrollar de forma natural un fuerte olor, que de otro modo indicaría el deterioro del salmón.

Consulta siempre en la tienda las indicaciones sobre cómo conservar adecuadamente el pescado azul para obtener los mejores resultados.

¿Se puede congelar el salmón ahumado?

Sí, pero no recomendamos congelar el salmón ahumado porque afectará significativamente a su sabor. La mejor manera de conservar el salmón ahumado sería mantenerlo en el frigorífico en un recipiente hermético hasta 3-4 días.